Los manuales escolares de la Biblioteca del Centro de Recursos, Interpretación y Estudios de la Escuela no solamente constituyen un importante testimonio de los contenidos que sirvieron a los niños y niñas de otras épocas para aprender cosas, sino que deben ser un recurso didáctico utilizable en la actualidad. Con "El libro de la semana" queremos al profesorado, a alumnos universitarios y a todos los interesados en general darles pistas para ese posible uso actual. ©

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En una escuela muy diferente de la actual, donde la adquisición de datos era elemento fundamental de la misma, el intentar que los niños y niñas conociesen las biografías de personajes célebres era algo habitual.

Este género tan específico de libro de lectura cumplía dos funciones básicas:

-Servir las vidas de las personas que en ellos aparecen de modelos ejemplares en los que niños y niñas debían fijarse para intentar dirigir su conducta cuando adultos.

-Generar en alumnos y alumnas sentimientos patrióticos (lo que de ninguna manera debe identificarse solo como algo exclusivo del periodo franquista, ya que si tenemos ocasión también lo veremos otra semana en algunos conocidos manuales de la época de la II República) al relacionarse los méritos de los biografiados no tanto con un interés de realización personal sino de conseguir con su esfuerzo en el campo correspondiente gloria para España.

Antonio Juan Onieva fue el autor de uno de los libros de lecturas biográficas más leídos, sobre todo en la década de los años cincuenta del siglo pasado: Cien Figuras Españolas.

Se trata de la "primera serie" de esta obra, porque de este manual Onieva hizo otras dos series de cien biografías cada una.

En este libro, de los cien personajes que aparecen (en realidad habría que decir ciento uno, porque precisamente el número cien corresponde a los Hermanos Álvarez Quintero), solo seis son mujeres: la reina de Castilla doña María de Molina, Isabel la Católica, Santa Teresa de Jesús, la heroína gallega María Pita, Agustina de Aragón y, por último, la precursora del feminismo en España Concepción Arenal.

Nacidos en Cantabria, nos encontramos con los cinco siguientes:

-El marino santoñés Juan de la Cosa, que trazó en su Carta universal por primera vez el continente americano.

-El arquitecto Juan de Herrera, principal director de las obras de construcción de El Escorial.

-José María de Pereda, novelista nacido en Polanco, a quien perteneció la casa que ocupa el Centro de Recursos, Interpretación y Estudios de la Escuela del Gobierno de Cantabria.

-Marcelino Menéndez y Pelayo, polígrafo que fue director de la Biblioteca Nacional. Cita Onieva como discípulo suyo a Pedro Sainz Rodríguez, el que fuera Ministro de Educación Nacional de la zona ocupada por las tropas de Franco durante el último año de la Guerra Civil, y antes diputado por Santander.

-El ingeniero Leonardo Torres Quevedo.

Y, por último, como se puede ver en la cubierta de esta edición (no siempre fue la misma) del ilustrador del libro, Fernando Marco, aparecen once retratos de lo que se supone el espectro de lo más representativo de nuestra historia: tres reyes de España: Isabel la Católica, Carlos I y Felipe II; dos escritores: Cervantes y Quevedo; dos pintores: Velázquez y Goya; una santa: Teresa de Ávila; un político: el Cardenal Cisneros; un conquistador: parece que es Cabeza de Vaca; y solo un científico: el Premio Nobel Ramón y Cajal. ¿Representativo este cuadro de lo que fue la auténtica tradición española? Usando la terminología de nuestro Menéndez Pelayo, diríamos que representativo al menos de la “ortodoxia” española.

Del autor de Cien Figuras Españolas, Antonio Juan Onieva, vamos a dar detalles la semana que viene, ya que escribió muchos más manuales de uso muy generalizado en nuestras escuelas.
© de los textos: José Antonio González de la Torre
© de los textos: CRIEME
© de las imágenes: CRIEME