Los manuales escolares de la Biblioteca del Centro de Recursos, Interpretación y Estudios de la Escuela no solamente constituyen un importante testimonio de los contenidos que sirvieron a los niños y niñas de otras épocas para aprender cosas, sino que deben ser un recurso didáctico utilizable en la actualidad. Con "El libro de la semana" queremos al profesorado, a alumnos universitarios y a todos los interesados en general darles pistas para ese posible uso actual. ©

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Hoy en día los libros son objetos que inundan literalmente muchas casas. Ya, hasta de vez en cuando nos regalan uno con el periódico que compramos en el quiosco. En clase vemos, en consonancia con lo anterior, cómo nuestros alumnos y alumnas los tratan con generalmente poco cuidado, mucho menor del que teníamos la mayoría de los estudiantes hace años con ellos. Incluso muchas personas están tomando la drástica decisión de deshacerse de parte de los suyos, porque el espacio de las viviendas ya no da más de sí.

Pero esto no siempre fue igual. Hasta hace relativamente pocos años un libro era un objeto muy preciado y caro. Por ello, los libros que manejaban los niños en las escuelas no solían ser propiedad suya, sino de la propia institución escolar. Entonces, el hecho de que el maestro o la maestra regalara en ocasiones un libro a aquellos niños o niñas que destacaban por su aplicación o por su conducta se convertía en un acto relevante.
Para esto último, las editoriales comercializaban libros pensados específicamente para ser regalados en la escuela: eran los conocidos como "libros de premio". Aunque a veces nos hemos encontrado que servían también para realizar estos regalos manuales escolares normales, en los cuales el maestro o maestra escribía unas palabras indicando que se entregaban como premio al alumno en cuestión por sus méritos escolares.
Este que hoy hemos convertido en nuestro "Libro de la semana" es de la editorial Ramón Sopena y, como solía suceder con estos libros de premio, está magníficamente ilustrado. Fue donado al CRIEME por Julia Alonso Nates, maestra ya jubilada que durante años trabajó como asesora en los centros de formación del profesorado. En él, escrito a pluma, figura al principio: «Recompensa á Historia Sagrada y Geografía», el nombre de la niña y «Junio 25 1928 Madrid». En el libro no consta la fecha concreta en la que fue editado.
Como curiosidad, señalar que en la casa Milà, que realizó Gaudí entre 1906 y 1910 en el Paseo de Gràcia de Barcelona, se recrea actualmente en una parte de ella un ambiente de una familia burguesa de los años veinte o treinta, y entre una serie de juguetes infantiles se puede ver expuesto este mismo libro.
© de los textos: José Antonio González de la Torre
© de los textos: CRIEME
© de las imágenes: CRIEME